Hospital de Talca

Tras el terremoto del 27 de febrero de 2010 presentó graves daños, debiendo evacuar sus pacientes e impidiendo su uso posterior. El cálculo y diseño estructural del nuevo edificio estuvo a cargo de VMB, incluyendo soluciones de protección sísmica

Dada su importancia estratégica, el nuevo Hospital de Talca, cuenta con  sistemas de aislación basal  y elementos de disipación de la energía. El objetivo es asegurar la continuidad operacional y la protección del contenido del recinto inmediatamente después de un terremoto.

El nuevo centro asistencial cuenta con edificios de nueve y cuatro pisos, con aproximadamente 90.000 m². Para los edificios bajos se diseñó un sistema de aislación sísmica con aisladores de goma, con y sin núcleo de plomo (“Elastomeric Isolators” y “Lead Rubber Bearing”), que se ubican a nivel de cielo del primer subterráneo

Para los edificios altos el sistema de aislación no es viable, debido a las características dinámicas de este tipo de edificios, por lo que se incorporaron amortiguadores viscosos (Fluid Viscous Dampers) y disipadores metálicos (Steel Hysteretic Dampers) en puntos estratégicos de la estructura. La idea de estos dispositivos es concentrar en ellos la disipación de energía que el sismo le entrega a la estructura disminuyendo así los movimientos del edificio, tanto en su magnitud como en su duración. Con esto se asegura la protección del contenido y la continuidad operacional